domingo, 5 de julio de 2020

El diario de la princesa . Carrie Fisher (6.2020)


Y bueno no es el de cualquier princesa, sino de la princesa Leia, en este libro Carrie Fisher nos narra cómo vivió la Guerra de las galaxias antes de que fuera el fenómeno que hoy es, cuando aún era una película de bajo presupuesto que podría haber pasado desapercibida.
Narra el tan especulado romance con Harrison Ford, aunque a mi me deja muchas dudas, porque al parecer no fueron solo amantes en esa época.

Al principio es un poco lento, pero la narración del rodaje de la primer película es muy buena, me hizo querer revivir las películas, yo no soy fanática de la saga, pero me recordó que en la primaria vi las primeras películas en la sala de audiovisuales de la escuela (eso suena a que soy muy vieja) así que hoy tengo un millón de preguntas para mi esposo mientras las vuelvo a ver, porque hay que aclarar, las he visto todas, pero sin mucho interés en ellas, como por cumplir.
También tiene una parte muy lenta donde tal cual transcribe lo que escribió en su diario en esa época cuando tenía 19 años, hay pedazos realmente aburridos, yo le hubiera metido una edición a eso, pero bueno, es la premisa del libro, lo que escribió en su diario Carrie en esa época.
El libro es corto y de fácil lectura, es fluido, lo de verosímil está dado por sentado, ya que son sus memorias, por lo mismo no tiene un nudo contundente, y lo que no tiene en mi escala de medición es que sea de un tema novedoso. Nos da 3 estrellas, así que si eres un fan de la guerra de las galaxias lo más seguro es que lo vayas a disfrutar.


domingo, 31 de mayo de 2020

Un final perfecto John Katzenbach y Fallas de origen de Daniel Krauze (4 y 5 2020)


Empecemos por el final perfecto, este es el cuarto libro que leo de este autor, como a muchos les habrá pasado con este autor de best seller sus libros te atrapan de inmediato, todos tienen que ver con asesinatos y este no podía ser la excepción, empieza con la amenaza de un triple asesinato con 3 mujeres que coinciden con ser pelirrojas, pero no tienen nada más en común. La historia es original, te atrapa de inmediato, no lo vas a poder soltar hasta acabarlo, obviamente el nudo es contundente pero hasta es difícil identificar en qué parte está porque continuamente está en tensión. El personaje principal compara su hazaña con el cuento de caperucita roja lo que le da un toque electrizante a la historia.
Los personajes son verosímiles, y el narrador omnisciente me parece maravilloso, te cuenta las emociones profundas que viven los personajes durante la confusión, se hace íntimo amigo de cada personaje, es maravilloso el narrador.
Del cierre no quisiera comentar nada porque saben que la esencia de Katzenbach es la rapidez y lo inesperado, pero le doy media estrella. Paradójico que para ser el título del libro no se lleve la estrella completa.
4 estrellas y media.
Muy recomendable con todo el estilo que caracteriza a Katzenbach.


Fallas de origen me deja sensaciones encontradas, varias veces sentí que escribía muy parecido a como yo lo hago pero con una sensación de abusar de la descripción, después entendí por qué nació en el mismo año que yo, en la ciudad de México y estudió en la ibero, así que tal vez esa sensación de sentir que describe de más es porque vivo y viví circunstancias muy parecidas a las suyas, habremos compartido lugares y por eso me da la sensación de que sobre describe, pero me encantaría saber la opinión de alguien más al respecto.
Es la historia de un adulto contemporáneo de clase media alta con amistades de clase alta que se fue a Nueva York (a trabajar de mesero) y regresa a México tras la muerte de su padre, el personaje: Matías Lavalle es detestable, ataca a todas las personas que quiere, todo lo ve con desprecio, se cree superior a todos aunque sabe que no tiene por qué sentirse así. Me recuerda a muchas personas que continuamente se quejan de México y añoran vivir en un país de primer mundo sin percatarse que ellos son los que hacen de este país destacarse por lo malo. Hay corrupción, hay nepotismo, hay drogas y muchos personajes infelices.
Uno de los hilos conductores es la relación con su ex novia, a la que dejó para huir a una vida deprimente y no acepta que merece una disculpa que se sabe incapaz de dar. El otro hilo es la historia con su padre, la persona a la que más quiso y que lo amó incondicionalmente y que tampoco tuvo el valor de aceptar su amor y pedir perdón.
1 estrella
No me parece original, sino más bien redundante, los personajes me parecen caricaturas, no tienen muchos matices. Matías tiene recuerdos de su niñez y su infancia que parecen felices pero no podemos ver en qué momento se rompió eso para dar paso a un adulto furioso con todo a su alrededor.
El nudo honestamente no lo encontré y el final me parece poco contundente. Sí es fluido y fácil de leer pero no me deja satisfecha. El autor no confía en el lector, deja huellas literarias muy obvias y trabaja alrededor de ellas durante páginas, pero se habían entendido desde un principio.


jueves, 23 de abril de 2020

Hoy en el día del libro y La Carne de Rosa montero 23 Abril 2020



Los que me conocen saben que los libros son parte inseparable de mi vida, saben que amo las palabras y venero los libros. En mi mejor momento leí 20 libros al año; tenía el más gordo (arriba de 700 páginas) junto a mi buró, otro en el coche por si alguna espera se hacía larga y otro ligero en la bolsa, porque, aunque solo tuviera 4 minutos los aprovechaba para leer, particularmente esto último me daba una sensación de superioridad, de “aprovechar” más el tiempo que los demás que perdían su tiempo en el teléfono o simplemente esperando. En esa misma época seleccionaba cuidadosamente que iba a leer en el año, me iba por horas a mi librería favorita y pasaba horas haciendo la mejor selección, en la que siempre llevaba algunas recomendaciones cuidadosamente escogidas, revisaba las mesas de ofertas y compraba uno que otro clásico, también algo tipo comida chatarra y algo “sorpresa”, y así acomodaba mi plan anual de lectura que aunque era flexible si se atravesaba algo nuevo era bien recibido.

Después empecé a leer algunos libros en su lengua original, obvio la mayoría en inglés y uno que otro en francés (aunque no los terminara), y luego pensé agregar algo que agregara valor para mi trabajo, y así fue como llegué a mi crisis del 2019: tenía en el teléfono un libro de política, un libro de negociación (en inglés), en papel un libro de economía y pensé ¿qué me llevó a estar atorada entre tres libros que si bien me interesan no me apasionan? hubo muchos factores personales de temas de trabajo, de crisis por el tema mi papá y más pero sobre todo creo que fue mi horrible defecto de volver mis hobbies productivos y este fue el caso, me forcé tanto por “aprovechar” más mi tiempo de lectura que perdió el encanto.
¿Cualquier parecido con la realidad Covid-19? Aprovecha para hacer un diplomado, es el momento de que aprendas un nuevo idioma, de que veas los museos de todo el mundo, hay tantas clases en línea gratuitas que te sientes mal por no tomarlas, pero cito a Sofía Niño de Rivera, no es tiempo extra, es como el tiempo que tienes cuando perdiste un vuelo, no se siente padre, o al menos no todo el tiempo.
Así que reconociendo y aceptando el problema fui a mi biblioteca personal a buscar en libros pendientes, encontré a Proust, Julio Verne, García Lorca, Elmer Mendoza y podría seguir, pero nada me resultaba apetitoso, no tenía ganas de ponerle una palomita más a un clásico a un segundo libro de un renombrado escritor, y entonces apareció Rosa Montero, mi gran amiga de “La ridícula idea de no volverte a ver” ahora con: La carne. ¿De qué va? Va de una mujer que recién cumplió los 60 años y contrata a un guapo gigoló ruso para darle celos a un reciente ex amante, nada que ver con Herman Hess o Camus… afortunadamente.
Letra amplia, sin complejidades para entender la trama, pero sí con un juego de personalidades muy interesantes, aderezado con un toque detectivesco; me lo devoré en 1 semana y eso me devolvió la fe en mi acuerdo con los libros, en que esto de dejarlos sin terminar era algo pasajero, que volvería a terminar el de política negociación y economía después de servirme en el buffet de libros lo que más se me antojara, así fuera azucarado o grasoso, porque para todo hay tiempo, y el mío hoy con los libros y con la vida es de reconciliación, de dejar ir para que pueda llegar, de disfrutar sin construir, de poca creatividad porque hay que sostener, de recoger piezas rotas y de pegar algunas pero otras soltarlas, de aferrarte a lo que quieres desde adentro, de aceptación con realidad y con amor.
Y por esto mi espíritu lector no quiere calificar a Rosa Montero, lo que este libro me dio se agradece más que la recomendación que podría dar sobre escritura literaria, espero que hoy tengan un lindo encuentro con su libro del momento.

sábado, 4 de enero de 2020

La luz que no puedes ver Anthony Doerr (1.2020)



Si acabas el libro con sollozos en mi catálogo ya es un ganador. Marie-Laure a quien llegas a amar te sigue tocando el corazón, siempre inteligente, siempre dulce, sobreviviendo a una tragedia tras otra, desde el inicio de la segunda guerra mundial hasta el fin de la ocupación en Saint-Malo, ¿su historia continúa? ¿qué pasa cuando se tocan las vidas de Werner y ella en hotel roído por los bombardeos?
David me preguntó por qué me gustan tanto las historias de la segunda guerra mundial, el tema siempre me ha interesado, pero no me había dado cuenta de que mi gusto empieza a rayar en obsesión, lo he leído desde muchas perspectivas, porque es simplista dividir entre buenos y malos, entre ganadores y perdedores, es ilógico pensar que una sola persona fue capaz de marcar a la humanidad ¿qué hacía para convencer? ¿qué pasaba en Alemania para que todos los factores pudieran resultar en la gran tragedia que todos conocemos?  (Me leí en una postura distinta en la reseña de http://loslibrosdesdemisojos.blogspot.com/2016/10/sobrevivir-para-contarlo-immaculee.html pero es lindo ver que cómo te cambian los años y los libros).
Al principio mi obsesión era el holocausto, primero vi muchas películas, luego leí muchos libros, tengo la oportunidad de convivir con personas judías que me han platicado sus historias, he leído de ellos hasta el origen de la persecución, tal vez con este afán de justicia que me domina y me hace voltear a ver en repetidas ocasiones hacia ese suceso de la historia, pero en los últimos años me ha gustado entender el otro lado de la historia, tal vez los motivos jamás serán justificables, pero es interesante entender la circunstancia de un huérfano alemán de un pequeño poblado minero que es seleccionado para ir a una escuela militar en donde tiene la posibilidad de crecer y ser alguien, salir del orfanato e irse a dónde el quiera, pero lo que más amo de esta historia es que no es el mártir que muchas veces nos quieren mostrar para redimir la excepción a la regla, sustentar que todos eran unos animales sedientos de muerte y poder y solo uno que otro tenía buen corazón e hizo lo correcto. No; Werner era un chico que “compró” la idea de crecer en la milicia nazi, que entendía que haría sacrificios, que aún viendo la cantidad de destrucción y desolación que dejaba a su paso, eso fue lo que le enseñaron y lo que tenía que hacer.
Al final, como creo yo siempre en la vida, lo que ganó es lo que hay en el fondo del corazón, el origen salió a flote, y con esto no digo que el origen de todos sea sentimental y compasivo, sino que la infancia gana, lo que viviste en esos años es un vínculo irrompible, que es más fuerte que tú y hace hacer cosas que creías no podrías hacer.
Es un libro romántico, que te enseña a ver los detalles que son innecesarios cuando tienes vista, que te hace sentir el hueco del hambre durante una guerra, las cosas impensables que harías para sobrevivir, los detalles triviales que te hacen aferrarte a la vida o a la esperanza cuando todo alrededor de ti es solo dolor.
***** 5 estrellas.
Es fluido, es verosímil, es sencillo de leer, su nudo es contundente.
El tema no es nada nuevo, pero siempre hay una perspectiva diferente y las que este libro aborda son muy bien construidas, definitivamente interesante.

Es un libro ganador de Pulitzer de ficción en 2015, es best seller y en verdad es imperdible. Recomendado para todo público desde adolescentes, ya que la perspectiva juvenil es muy interesante.

sábado, 13 de abril de 2019

Esto también va a pasar.


¿Te acuerdas cuando a Will Smith en “The pursuit of happiness” le roban la máquina carisma? Esa escena me daba risa (tal vez aún me dé), se me hacía el colmo de la mala suerte, me parecía excesivo que la vida se ensañaba tanto con una persona y se siguiera levantando a trabajar.

Corte a: cuenta congelada con -740,000 solo de intereses de una cuenta que yo no gasté, en la misma donde tengo mi crédito hipotecario, el cual obviamente tengo pánico de perder, tengo dinero guardado en la caja fuerte; regalo de grandes amigas para que no dejara de tomar mi medicamento, voy por él y no lo encuentro. Rasco en mi memoria, y me veo sacando 500 pero no recuerdo nada después de eso, podría jurar que lo regresé a la caja fuerte, pero últimamente no puedo confiar en mí. Lo perdí.

No me dio risa en lo absoluto, aunque hoy que recuerdo mi cara y mi estrés si me da un poco de risa sarcástica; hay desesperación, crisis de ansiedad, llantos descontrolados, ganas de suplicar que Mafalda logre parar al mundo para que me pueda bajar, pero por más que lo desees tu vida sigue, y hay junta importante, te entaconas, te maquillas y sales al mundo a que los problemas laborales te distraigan de tu realidad.

¿Por qué yo? ¿por qué tanto? ¿qué chingada madre me quieres enseñar?... cuentas conmigo, ojalá pudiera hacer algo más, te quiero mucho, esto también va a pasar, un día a la vez… abrazos, mensajes, consuelo, y por minutos tengo la sensación de que sí va a pasar, de que tiene una solución y hasta un final feliz… llamada, crisis de ansiedad, dolor… volvemos a empezar… ¿por qué tanto?

En esta situación hay tiempo para analizar profundamente, porque no sale de tu mente, el problema está contigo en el insomnio, en los sueños, en las risas sarcásticas, en los corchos de vino que me han acompañado. Entiendes quien de verdad está contigo, en las verdaderas malas. Aprendes a aceptar la ayuda, y aún más, a pedirla. Sabes lo que de verdad significa aprender a desprenderte de lo material. Valoras tu trabajo felizmente remunerado mensualmente. Disfrutas los pequeños regalos de la vida. Reconoces que la vida te ha hecho fuerte.

Pero hay detonadores, cosas simples e inesperadas que te regresan a ese lugar obscuro donde lo que más deseo es tener una capa de invisibilidad y el poder de dejar de leer que cualquier pendej@ me pregunta ¿cómo estás?

¿Por qué no puedo llorar tu muerte, papá? Porque tengo tanto que hacer que no tengo el maldito tiempo de estar triste. ¿Por qué el sentimiento que me domina es el odio? Porque confiaba en ti, con los ojos cerrados y como alguien me dijo: es que si no confías en tu papá ¿en quién confías? ¿es eso? ¿me quitaste la confianza en el mundo? ¿sigue ahí o el golpe fue aniquilador? ¿por qué te fuiste en ese momento tan doloroso para ti? ¿por qué te tuve que ver muerto y envuelto en esas horribles sábanas y confirmar que eso eras tú? ¿por qué tuve que aprobar el maquillaje en tu ataúd? ¿por qué te llevé mariachi y te dediqué la canción con la que quería que me despidieran a mí? ¿por qué tenías tanto miedo de morirte y no hiciste nada para cuidarnos de tus pendejadas? ¿por qué fuiste tan cobarde? ¿por qué crees que yo puedo con esto que tu no pudiste? ¿por qué me partiste la madre? ¿por qué te llevaste todo contigo?


Pero suena el despertador, y como Will Smith, me levanto de nuevo y sigo para no desmoronarme porque en algún momento tal vez sí me pueda reír felizmente de que tuve muy mala suerte pero que eso también pasó.