domingo, 25 de julio de 2021

El murmullo de las abejas, Sofía Segovia. 10.2021

 

Gran libro, me ha dejado enamorada, Sofía es una gran escritora que pacientemente nos lleva por los caminos de un antiguo Linares, nos revela los miedos de la reforma agraria, los miedos que se tenían con la revolución, así como la fraternidad de una buena familia con sus empleados, esto es interesante porque siempre nos enseñan la foto de las familias terratenientes como explotadoras e indiferentes, pero aquí va de una familia amorosa y compasiva, que si bien tenía tierras y comunidades también vive dificultades económicas y se enfrentaba a los desafíos de la época.



Simonopio llega a la familia Morales envuelto de misterio y de una manta de abejas, que no lo dejan nunca, así vamos viendo la vida de la familia a través de sus mágicos ojos, mientras el más pequeño de los Morales se encarga del relato. Y así de loco como se lee es totalmente verosímil, la escritora con mucho talento nos lleva a su mundo real (y documentado) pero aún más  extraordinario en donde todo hace sentido.

Es absolutamente original pero la gran coincidencia es que habla de la epidemia de la fiebre española que se vivió en México en 1918, el leerlo en época de pandemia te pone en contexto, que creo que es una de las mejores recetas de la vida para todo. El nudo es contundente y desgarrados, el final es inesperado.

Escribiendo esto, justamente llega una abeja a mi lugar, las dulces coincidencias de la vida hoy somos mucho más conscientes de ellas, de su importancia en nuestra vida y ecosistema, así que lleva un plus adicional por el tema.

Es fácil de leer y es totalmente recomendable, para mi tiene 5 estrellas y sé que lo disfrutarás.

miércoles, 21 de abril de 2021

La magia de ser Sofia y la magia de ser nosotros. Elisabet Benavent, 5 y 6 de 2021

Esta dulogía me tuvo atrapadísima y aunque a ratos la odiaba (mucho) no me la sacaba de mi mente, si me viste en el último mes seguro te platiqué algo de este libro. Inmediatamente de acabar el primero me fui con el segundo así que lo sentí como casi uno, aunque si son larguitos, aquí voy con mis opiniones encontradas.

Lo primero es que es adictivo, se me antojan como si fueran las palomitas deliciosas de costco (chicago mix) que te comes 5 dulces y te parece muy dulce y entonces pasas a las cheddar y te pasa lo mismo una y otra vez pero no puedes soltarlas, sabes que no es lo más sano pero sigues comiendo hasta no poder más.

 Vayamos por partes, primero lo que no me gusta.

No solo de este libro, pero ODIO el uso indiscriminado que se hace del hilo rojo, a ver es una leyenda en la que te acercas y te alejas y ese hilo rojo está siempre atado a tu meñique izquierdo, no es me enamoro y a los 15 días creo que un hilo rojo me unirá el resto de mi vida, eso es matar la historia, claro que cuando te enamoras todas las veces crees que durará mucho, pero lo importante es el ir y venir en el tiempo y reencontrarte con esa persona, y no es el caso de Héctor y Sofía.

Héctor no me cae bien casi nunca, aún y con su desenfadado look de leñador y cuerpo de dios griego no tiene un ápice de carácter, es de esas personas que no han tomado ninguna decisión importante en su vida, que voltean atrás y sienten que nada ha sido decisión suya pero ni así deciden cambiar, el mismo se describe como un culo de mal asiento que nunca está contento con dónde se encuentra, y no hay mejor definición. Su personaje me parece inverosímil, no me hace sentido que alguien de 35 años tenga actitudes de chavito, tampoco me suena que una relación tan larga como la que tiene con Lucía sea así como la pinta, como si fuera su primer novia no sé, no me cuadra si alguien ya lo leyó cuéntenme su opinión. Este tema de la incongruencia de la edad me brincó tanto que pensaba que la autora era una chavita que no sabía de la vida y cuál es mi sorpresa que es de mi edad, eso me dejó algo impactada pero más atenta a lo que narraba.

Primero pensé que no me cuadraba el amor extremo que tenía Sofía al Alejandría (la cafetería en la que trabajaba) pero esto si está muy bien armado e incluso es un personaje este lugar, lo vives con ellos. La autora les da mucha personalidad a los lugares, me gusta la referencia que hace de las personas que aman u odian las grandes ciudades, y coincido totalmente, Sofía ama Madrid y Héctor la odia.

 Ahora lo que sí me gusta.

Hace referencia a montones de canciones y libros, te recomiendo que en Spotify busques alguna opción con las playlist porque ya hubo varios que se dieron a esa tarea, no es que todas sean buenas, pero si lo hace divertido y lo sitúa en una época.

Otra cosa que me encantó es que es deliciosamente erótico, si bien empieza muy girly se pone guarro, describe los orgasmos explosivos y húmedos, toma una probadita: sujeté su pelo un poco más fuerte y el primer latigazo de placer la piló con mi polla dentro de la boca…

Me encantan sus cierres de capítulo, te dan un guiño de lo que va a pasar lo que resulta en que no lo puedes soltar.

                     


Busqué el momento perfecto para acabar de leerlo, porque estaba emocionada por el final, así que dejé leer hasta lo que consideré faltaba una hora de lectura, me fui a un lugar bonito con una copa de vino, me imaginé con los ojos húmedos  y la satisfacción de haberlo terminado mirando hacia el horizonte, cosa que no sucedió, empecé más tarde de lo que planee, recibí llamadas; nada de lo planeado pasó, ya que me desocupé retomé el libro sin momentos gloriosos y acabó siendo increíble, así como Elisabeth nos lleva a entender lo mundanos de los personajes y de la vida.

 4 estrellas, pero lo tienes que leer: tiene una manera de narrar super sencilla, divertida y muy visual y el nudo contundente.

Frases que amé:

Demasiado es malo siempre, en el exceso solo sobreviven los pecados capitales.

Lo único que teníamos en común era querernos.

  


domingo, 31 de enero de 2021

La Historia de la república. Chumel Torres. 1.2021

 Lo compré porque soy muy fan de Chumel Torres, lo que vendiera lo compraba basicamente.

Como es su costumbre siempre busca la verdad pero no pretende hacerlo de manera tradicional ni formal. Busca que encuentres la lecutra entretenida y super simplificada con un tono divertido, tiene buenos chistes aunque uno que otro forzado pero en general son buenos.

Pasa por toda la historia de México de manera muy simple y humorística, sin clavarse en la tragedia pero si mencionándola. Lo lees super rápido y ya con buen ritmo es mucho más divertido, por la cantidad de veces que menciona a Veracruz o hace referencia a chistes previos.


Es ligero y hasta con caricaturas, como para que completes un libro super fácil, hasta el mismo se burla de su tamaño de letra e ilustraciones, porque le pagan por página.

Se siente totalmente como un video del pulso de la república hace algunos chistes locales y para no variar también menciona a Durden.

De mis frases favoritas: cuando tu papá te diga a tu edad ya tenía una casa respóndele a tu edad Calles ya era presidente (47) o dejaron el país endeudado como si hubiera comprado en Coppel con u préstamos de Banco Azteca.

4 Estrellas

Es ligero, no tiene nudo ni final contundente porque no es novela, es original y divertido.

Lo recomiendo si no te lo vas a tomar muy en serio.

domingo, 24 de enero de 2021

Mi derecho a pedirte a que no hagas "body shaming" en mi presencia



Hay días en que te caen veintes que sientes que traen un siglo de atraso; tú crees que eres una mujer empoderada e inclusiva, y de pronto te das cuenta de que en tu vida es común que la mayoría de las mujeres se refiera al resto de las mujeres en primera instancia de su peso, encabezando así la lista de los atributos femeninos. Particularmente no es un tema que me guste tocar, me incomoda, efectivamente yo no soy el parámetro pero me considero guapa, sé que genero mucha atracción masculina, y casi en la misma medida el rechazo femenino en lo que a mi cuerpo se refiere, porque no soy el patrón común, no soy  “espigadita” dirían por ahí, más bien me dicen grandota, tratando de usarlo como positivo pero es más bien compasivo. Por lo que hablando con las mujeres sobre el cuerpo femenino no me siento cómoda, me siento más bien juzgada.

Para quien vivió su niñez y adolescencia en los 90´s podrá recordar que los niños no teníamos mucho voto en la familia, pero de entre los muchos ejemplos que pueda mencionar me voy a enfocar en el del cigarro, mis padres fumaban siempre enfrente de mí, no había restaurantes libres de humo, más bien todos olían a ese poco agradable aroma a antro casi vacío a las 4 de la mañana, y eso era “lo normal”, cuando mi hermana menor creció también fumaba, así que toda la casa para mi olía asqueroso. De repente en los 2000´s me doy cuenta de que era un derecho para mi estar libre de humo, había lugares específicos para los fumadores y era en puntos segregados, por primera vez me preguntan si me incomoda que fumen en mi presencia, y puedo con libertad decir que sí.

Pues así me cayó un “20” hace poco, estaba oyendo uno de mis podcast favoritos (se regalan dudas), y dijeron que las mujeres teníamos derecho de decir no me interesa escuchar tu opinión sobre el peso de alguien más: ¿qué está haciendo para ponerse tan flaca? (no buena, flaca), que le había sentado muy bien el divorcio porque estaba muy delgada, wow fue revelador para mi, estaba acostumbrada a oír eso aunque me incomodara, pero tenía el derecho a pedir no hablar de eso frente a mi.



Siempre que hablan de el peso de alguien más no puedo evitar pensar que también lo hacen así de mí, y que cuando a veces me preguntan qué delgada estás qué hiciste, confieso que me sentía contenta, pero me quedaba pensando ¿entonces estaba gorda? 

Desde que tengo a mi amiga enfermedad autoinmune tengo diversos padecimientos, hipotiroidismo, presión alta, y bastante seguido tengo que tomar cortisona en cualquiera de sus variables (tomada, inyectada, untada o inhalada), al principio me preocupaba mucho, hoy sé que no me hace bien agregar una variable más a mi compleja balanza diaria, generalmente cuando estoy en alguna crisis tengo que aplicar la filosofía de un día a la vez, he aprendido a ser muy tolerante conmigo misma, si siento que un vino me puede relajar, lo hago, si siento que hoy no tengo fuerzas para hacer ejercicio, no lo hago, me he aprendido a cuidar emocionalmente y a sobre llevar con pequeñas acciones algo que es mucho más grande que yo, y por eso hoy más que nuca sé que nadie tiene derecho a juzgarme por mi cuerpo por si subí de peso, pero tampoco de felicitarme por si bajé, él ya hace lo suficiente diariamente por mí. 

Por supuesto que yo también lo he hecho, aunque como les digo no soy particularmente analítica con el tema, considero que reacciono como con mente masculina, que no entiende el detalle pero sabe que algo mejoró o empeoró, es el código de etiqueta que aprendí, decir si algo mejoró y callar si algo empeoró, pero hoy que me doy cuenta de que eso no me gusta y no va conmigo te pido de favor que si me ves no me digas algo ni bueno ni malo sobre mi cuerpo, podríamos hablar de la sonrisa, de la energía, de la plenitud, te pido que no me hables de nadie más respecto a su peso, me encanta esta frase y con esto me despido.

lunes, 2 de noviembre de 2020

La franquicia Cubana. Eduardo E. Hurtado. (14.2020)

Me lo recomendaron y la premisa me resultó muy interesante: las dictaduras tienen un proceso predecible para llegar y sobre todo sostenerse en el poder por años. Habla de los casos de Cuba, Venezuela, Ecuador, Rusia y México.

En mi opinión cae en lo alarmista, y a veces poco sustentado. Suena mucho a teorías “conspiracionales” que, si bien pueden estar basadas en hechos históricos, no tienen las bases necesarias para tomarlos como hechos.

Se enfoca mucho en la historia de Venezuela y de cómo Chávez y Maduro se han mantenido en el poder, mucho por la guía de Cuba. Lo espeluznante aquí es el parecido con la realidad que se puede tener ahora en México, la cercanía con el poder militar, la poca presencia de la oposición, en fin, al pasar por las distintas etapas que pasó Venezuela se puede ir haciendo un check list, que hace que para los mexicanos este libro pueda ser difícil de leer, en general no soy de las personas que dice que no le gusta leer las noticias, al contrario las disfruto y pienso que son parte esencial para hacer mi trabajo, pero en esta ocasión pude entender un poco de lo que siente la gente que no le gusta ver las noticias porque los hace sentir incómodos y vulnerables, por eso muchas veces tuve que dejar el libro y enfocar mi atención en algo más para no sentir eso.

En la versión Kindle hace referencia a gráficas y fotografías que no se ven, no se si suceda lo mismo con el libro en físico.



Me parece que el objetivo final de este autor Venezolano es compartir conocimiento y valentía para la situación que se está viviendo en su país, hace un llamado personal a levantarse ante las injusticias y luchar, me parece sumamente loable.

Al no ser novela no se puede pedir por un nudo contundente, tiene su toque de originalidad pero no lo es del todo, le falta fluidez, creo que narrado de manera distinta pudo haberme atrapado más.


jueves, 29 de octubre de 2020

Y las montañas hablaron. Khaled Hossein (11.2020)

 

Una vez más Hossein me transportó a la vida de Afganistán ahora con una manera muy distinta de contar historias, le gusta contar historias de la herencia familiar, explicar las raíces, así que generalmente cuando comienzas a leer será la historia de los abuelos, pero esta vez fue más allá con esto.

El primer capítulo es particularmente difícil, de un párrafo a otro muere alguien y también desaparece una niña, me regresé varias veces para entender el por qué, pero nada, sucedió sin decir cómo, incluso mezcla las historias deliberadamente y menciona los nombres hasta más adelante; así que apliqué mi regla de seguir, incluso sin entender nada. Hasta el capítulo 4 todo empieza a cobrar sentido, incluso me vi a mi misma diciendo en voz alta ¡ahhh!.

En esta ocasión se adentra en distintos personajes que ya no son exclusivamente de Afganistán, sino de Grecia, Francia y Estados Unidos, pero el hilo conductor es un suceso de Afganistán que persigue a su familia por generaciones.

La manera en que narra las historias es genial, son trenzas en donde los personajes van y vienen y a veces su participación en la otra vida es un pequeño roce en el tiempo, pero a veces le puede cambiar la vida.

Como siempre magistralmente escrito, lleno de emoción y nostalgia. Una vez que llegas al primer ¡ahhh! Es muy fluido, a mí me tomó un total de 8 días leerlo y consideren que tiene casi 400 páginas.

De mis libros de Kahled no es mi favorito, ese tendría que ser Mil soles espléndidos, pero es bastante bueno. Todos lo personajes tienen personalidad y puedes encontrar en ellos un trabajo profundo del autor en definirlos.


Tiene ***** 5 estrellas. ¿A quién lo recomiendo? A quien quiera conocer el Afganistán antes de tantas guerras, pero también al que quiera vivir un poco de lo que hoy es Afganistán. A los que quieran ser atrapados por una buena historia de esas que cargas el libro a todos lados y no puedes parar. Léanlo.